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Cadena Tres y Radio Centro ganan licitación de TV digital en México

Radio Centro, con 60 años de experiencia en la radio, y Cadena Tres, con un canal de TV en el Distrito Federal y un periódico nacional, se quedan con las 246 señales de televisión digital abierta con los que intentarán abrir a la competencia un mercado dominado por Televisa y TV Azteca.

MÉXICO | 11 de marzo de 2015

El gobierno mexicano otorgó a dos empresas de medios de comunicación: Grupo Radio Centro y Cadena Tres, el contrato para explotar dos cadenas de televisión digital abierta, con potencial alcance de cubrir el 92% del territorio nacional y a 106 millones de habitantes, a través de 123 zonas de cobertura.

En la que fue la primera licitación de dos paquetes de señales de televisión en la historia de México, el IFT adjudicó a Cadena Tres y a Grupo Radio Centro 246 frecuencias, divididas en dos paquetes de 123 señales, por 4,866 millones de pesos, cifra muy por arriba a los 1,660 millones de pesos que el regulador esperaba por ambas cadenas.

Los permisos de explotación de las señales tienen una vigencia de 20 años contados a partir del 2015.

“Grupo Radio Centro, con 100 puntos sobre 100 posibles; Cadena Tres, con 83 puntos sobre 100 posibles. Al contar con dos propuestas individuales finalistas y que fueron declaradas válidas, el pleno del IFT emitió el fallo por el que se declaró a Cadena Tres y a Grupo Radio Centro como ganadores de la licitación de cada cadena de televisión digital. Se trata de un procedimiento inédito; se trata de una buena noticia para México”, dijo Gabriel Contreras, presidente del IFT, al anunciar en conferencia a los ganadores.

Se espera que los nuevos jugadores comiencen a operar las respectivas cadenas en el segundo semestre del 2015 y que sea a más tardar en cinco años, en el 2020, cuando hayan alcanzado cubrir las 153 ciudades que como mínimo exige el Estado mexicano en cuanto a cobertura.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones había informado en la mañana de hoy que Grupo Radio Centro (GRC) ofertó 3,058 millones de pesos por una de las cadenas, mientras que Cadena Tres presentó una oferta de 1,808 millones de pesos por el otro paquete de señales televisivas.

En ambos casos, las propuestas de los ahora ganadores perfilaban una cobertura con alcance para llegar a 106 millones 302,186 mexicanos, aunque el ideal era llegar a 114 millones de personas.

Las dos cadenas de televisión digital abierta se componen de dos paquetes de con 123 señales con alcance para cubrir las 153 ciudades de mayor relevancia del país o el 92% del territorio nacional.

La adjudicación de los permisos de explotación de las dos nuevas cadenas supone el primer logro de la reforma constitucional del 2013 para abrir a la competencia el muy concentrado mercado de la televisión abierta.

El IFT tenía hasta el 19 de marzo para emitir el nombre del ganador o ganadores del proceso licitatorio que formalmente arrancó en septiembre del 2014, luego de dos meses de retrasos.

«Por primera vez en la historia del país se podrá realizar un proceso de licitación para asignar nuevas concesiones de frecuencias de televisión abierta, con lo cual se persigue lograr una mayor competencia en este mercado», se leía entonces en el Diario Oficial de la Federación en marzo del 2014, cuando el IFT perfilaba la próxima licitación.

En esas mismas fechas, Televisa saludó el próximo arribo de los nuevos jugadores y se dijo dispuesta a la apertura de la competencia en la televisión abierta.

Grupo Radio Centro ya operó el Canal 13 de la ciudad de México, hoy Azteca 13, pero tuvo que devolverlo al Estado en los años 70; Cadena Tres opera directamente el Canal 28 del Distrito Federal.

En su afán para obtener resultados, los nuevos jugadores deberán conseguir cuando menos el 10% del mercado en cinco años, según expertos del sector de las telecomunicaciones.

También deberán considerar inversiones por más de 100 millones de dólares para desplegar su infraestructura y costos operativos de más de 15 millones por mes, aun cuando tendrán la posibilidad de utilizar la infraestructura de Televisa para echar sus señales al aire.

Los nuevos jugadores vienen a tratar de modificar el mercado de la televisión abierta, luego que Televisión Azteca y Grupo Televisa concentran en ambas manos este negocio.

De acuerdo con la extinta Cofetel, la industria de la televisión abierta creció 4% sus ingresos por publicidad en 2012 y de entre un 3.5 y 3.8% en el 2013. La mayor parte de esos recursos fueron a parar a ambas televisoras.

Grupo Televisa opera bajo concesión 224 estaciones de televisión abierta en todo México; TV Azteca opera otras 180 señales. El Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) estima que Grupo Televisa opera el 56% de las señales en el país y TV Azteca el otro 39 por ciento.

El proceso licitatorio enfrentó golpes económicos, políticos y sociales venidos de todas partes, que terminaron por quitarle encanto, pese a que al final, en materia de propuesta económica, el IFT reportó una cifra superior a lo pronosticado.

Para el IFT, la propuesta económica suponía el 40% de los puntos a conseguir por los postores, y el 60% restante se basaban en la cobertura propuesta.

Existe la posibilidad de que los dos jugadores puedan ingresar al mercado de las telecomunicaciones, pero antes deberán crear una estrategia de generación de contenidos para televisión que dé resultados.

El sorpresivo anuncio de Estudios Tepeyac de bajarse de la carrera a menos de 50 días de conocerse al ganador o ganadores del concurso, supuso un reflejo de que la puja había perdido interés entre los empresarios, en un momento en que la economía mexicana no termina de recuperarse, en que los vaivenes de los precios internacionales del petróleo provocaron un recorte al gasto e inversión públicos y con ello a programas sociales, y también en que el golpeteo político por conflictos sociales terminó por salpicar el concurso.

Todo ello restó encanto a un proceso en el que los nuevos jugadores competirán a Televisa y TV Azteca un mercado de 3,500 millones de dólares en publicidad y 500 millones más en contenidos, según la consultora The CIU.

También se bajaron importantes empresarios, como el Grupo México. El escándalo por la contaminación de un río debido a un derrame de químicos de una de las minas en Sonora de este conglomerado de Germán Larrea, y sumado el ambiente económico, obligó a este empresario a cancelar su participación.

Germán Larrea, que para entonces ya había dejado su puesto en el consejo directivo de Grupo Televisa, fue objeto, junto con las operaciones de Grupo México, de señalamientos en los principales noticieros de ambas televisoras.

En el camino por las nuevas cadenas de TV también se quedaron Grupo IAMSA, de Roberto Alcántara. Concesionario del nuevo servicio IAVE que opera VivaAerobus y las camioneras ETN, Omnibus. Grupo MAC Multimedia, de Luis Maccise Uribe, que opera 15 periódicos en todo el país y tres estaciones de radio en el Estado de México y el Distrito Federal. Y Grupo Lauman, proveedora de equipos de telecomunicación y propietaria del diario El Financiero.

“El reto será grande para ambos jugadores. Esperamos que no se apeguen a una línea oficial y que vengan a abrir el mercado a la competencia”, dijo Gabriel Sosa Plata, experto del sector, “no será fácil, pero tendrán oportunidades para usar las redes -infraestructura- de Televisa y encima está el proceso del apagón. Habrá que ver lo que viene y cómo viene”.

Tomado de EL ECONOMISTA

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