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Análisis - Global Español

Situación, tendencias y debate internacional sobre concentración y convergencia.

Ángel García Castillejo*/España, abril 2016. 

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Desde una posición global, sobre la base de los trabajos acometidos desde el sistema de Naciones Unidas con la UNESCO, partimos de la consideración de la norma internacional según la cual la libertad de expresión y de opinión constituye un derecho general de todos los ciudadanos. La universalidad de este derecho ha sido reforzada tanto en el Artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR, por sus siglas en inglés) como en el Comentario General N° 34 sobre este artículo, elaborado por el Comité de Derechos Humanos. En 2012, este organismo ratificó que los dos artículos 19 se aplican al ámbito de Internet.

Este enfoque considera la interdependencia de la libertad, el pluralismo, la independencia y la seguridad ya que el estado de la libertad de los medios determina el nivel de pluralismo e independencia, y que estos elementos no pueden existir en contextos sin libertad de los medios. El sistema de medios de comunicación requiere de un componente de independencia a fin de que la sociedad pueda acceder a noticias elaboradas de acuerdo a estándares profesionales y a decisiones basadas en procesos éticos.

Existe un amplio consenso por el que consideramos que el pluralismo de los medios condiciona el estado de la libertad y la independencia de los medios. El anterior Representante para la Libertad de los Medios de Comunicación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) advirtió que “el pluralismo es la llave que abre la puerta a la libertad de información y a la libertad de expresión”. Es por ello que, los monopolios ya sean públicos o privados, coartan la libertad de los medios a través de la exclusión de nuevos jugadores potenciales. La introducción de la tecnología digital y las tendencias convergentes en el sistema de medios, ha potenciado los movimiento de concentración multimedia que se terminan revelando como escenarios de fuerte concentración oligopólica que no solo concentra los medios, sino los mercados de la publicidad o de los sistemas de pago que  financian los medios de comunicación.

Desde Europa, como perspectiva comparada y aporte al debate sobre la pluralidad de los medios de comunicación en el área americana, El Consejo de Europa distingue que la noción de pluralismo puede ser entendida “desde el punto de vista de las concentraciones de los medios, como la posibilidad de que una larga gama de valores, opiniones e informaciones e intereses de orden social, político y cultural puedan encontrar el medio de manifestarse a través de los medios de comunicación de masas. El pluralismo interno, se da a través de opiniones e informaciones que encuentran un vehículo de expresión en el seno de un organismo determinado del sector de los medios, el pluralismo externo a través de un cierto número de estos organismos, cada uno expresando su punto de vista

En Europa existe un amplio consenso acerca de la importancia del pluralismo en los medios de comunicación para la democracia y la formación de la identidad, todavía hay opiniones muy divergentes con respecto a la forma de regular dicha cuestión. Los estados miembros de la Unión Europea (UE) tienen diferentes tradiciones culturales, políticas y regulatorias, que explican los enfoques a veces contrapuestos con respecto al pluralismo en los medios. Pero, sobre todo, el pluralismo en los medios de comunicación en sí mismo es un concepto complejo y multidimensional, que ha sido interpretado de distintas formas en distintas épocas, zonas geográficas, contextos y círculos políticos. Este “choque de racionalidades” –como lo llama Klimkiewicz– está aún más polarizado por el impacto ambiguo que los recientes avances tecnológicos y económicos tienen sobre el pluralismo en los medios de comunicación. No resulta sorprendente (sobre todo a la luz del fallido intento, en la década de los noventa, de armonizar las normas nacionales de concentración de los medios) que la Comisión Europea haya adoptado una postura prudente con respecto al pluralismo en los medios de comunicación en los últimos años. En su documento de trabajo de 16 de enero de 2007, hizo hincapié en que no sería conveniente presentar una iniciativa comunitaria sobre pluralismo, pero, al mismo tiempo, reconoció una necesidad de monitorear de cerca la situación.

Considerando que la protección del pluralismo en los medios de comunicación ha sido una preocupación recurrente del Parlamento Europeo, instando a la Comisión en varias ocasiones a proponer medidas concretas para salvaguardar el pluralismo en los medios (Parlamento Europeo 1992, 1994, 1995, 2004, 2008, 2011), la Comisión Europea ha adoptado una postura mucho más prudente sobre el tema, especialmente desde el fallido intento de poner en marcha una directiva de armonización sobre el pluralismo y la propiedad de los medios a mediados de la década de los noventa (Comisión Europea 1992). El asunto era tan polémico que la Comisión nunca adoptó formalmente ninguna propuesta al respecto. Esta carencia nos muestra la complejidad de un sistema político y de equilibrios competenciales como el da soporte a la UE en el que se ponderan las perspectivas comunes del conjunto de la UE con las especificidades de los mercados de medios en los distintos estados miembros. Además, el proceso dinámico de construcción de la UE conlleva que las sucesivas ampliaciones de la Unión Europea, durante las que se han adherido países de la Europa central y del este –caracterizados por unos mercados de medios relativamente jóvenes y unas intensas reformas de los medios–, han reducido aún más la viabilidad y la conveniencia de un enfoque uniforme para el pluralismo en los medios en el conjunto de la Unión Europea.

La propia Comisión Europea ha subrayado en varias ocasiones que “la protección del pluralismo en los medios es una tarea central para los estados miembros” (Comisión Europea 2003). Existe, sin embargo, un considerable potencial para la Unión para apoyar y, en su caso, complementar las medidas de los estados miembros sobre el pluralismo en los medios. A pesar de que en los tratados fundacionales no se prevén expresamente actuaciones de la UE para garantizar el pluralismo en los medios, existen una serie de fundamentos jurídicos en los que podrían basarse tales acciones

A pesar de todo, es muy poco probable que la Comisión Europea de respuesta a esta petición del Parlamento Europeo, un mandato político y meramente declarativo que carece de elementos imperativos, con una iniciativa legislativa para la aprobación de una directiva relativa a la libertad de prensa y el pluralismo. Al día de hoy las iniciativas implementadas son las de seguimiento y supervisión del grado de pluralidad mediante herramientas como el Monitor del Pluralismo en los Medios  o la iniciativa de supervisión de Medios Digitales  impulsada por la Comisión junto con la Open Society Foundations.

*Socio Director de MEL Abogados S.L.P. Profesor de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid. Profesor de Derecho de la Publicidad y Propiedad Intelectual de la Facultad de Comunicación Blanquerna de la Universitat Ramón Llull de Barcelona. Ex Consejero de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones en España.

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