El primer tratado internacional sobre condiciones laborales en aplicaciones digitales reconoce derechos laborales para millones de trabajadores de plataformas digitales e incorpora garantías inéditas sobre el uso de algoritmos y sistemas automatizados. Las empresas tecnológicas deberán informar cómo funcionan los mecanismos que asignan tareas, calculan ingresos o suspenden cuentas, y garantizar mecanismos de revisión de decisiones automatizadas.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprobó el primer convenio internacional destinado específicamente a regular las condiciones laborales en la economía de plataformas digitales. La decisión fue adoptada durante la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra entre el 1 y el 12 de junio de 2026, tras dos años de negociaciones entre gobiernos, organizaciones sindicales y representantes empresariales.
El nuevo Convenio sobre el trabajo decente en la economía de plataformas (C193) constituye la primera norma internacional diseñada para proteger a las personas que obtienen ingresos mediante plataformas digitales de reparto, transporte, logística, servicios profesionales y otras modalidades de trabajo intermediadas por aplicaciones. Según señaló la OIT, representa un paso decisivo para garantizar que la innovación tecnológica y los nuevos modelos de negocio se desarrollen de manera compatible con los derechos laborales, la competencia leal y un crecimiento económico sostenible.
La aprobación del convenio responde a una preocupación creciente en distintos países por la expansión de modelos de trabajo que, en muchos casos, operan fuera de los marcos tradicionales de protección laboral y seguridad social. Aunque durante los últimos años diversas jurisdicciones comenzaron a desarrollar regulaciones específicas para este sector, hasta ahora no existía un instrumento internacional que estableciera estándares comunes para orientar las legislaciones nacionales.
Uno de los aspectos más relevantes del nuevo convenio es la incorporación de obligaciones específicas de transparencia algorítmica. La norma reconoce que los sistemas automatizados utilizados por las plataformas digitales influyen directamente en las condiciones de trabajo de millones de personas y establece que los trabajadores tienen derecho a conocer cómo operan estos mecanismos y a cuestionar decisiones que afecten sus ingresos o su continuidad laboral.
Qué establece el convenio
La nueva norma se aplica a todas las plataformas digitales de trabajo y extiende protecciones fundamentales a quienes realizan tareas a través de ellas, independientemente de cómo sea definida su situación laboral por la legislación nacional. De esta forma, la OIT busca evitar que la clasificación formal de los trabajadores como autónomos o independientes funcione como una vía para excluirlos de derechos básicos.
Entre otras cuestiones, el convenio establece que los Estados deberán garantizar:
- Libertad sindical y derecho a la negociación colectiva.
- Protección frente a la discriminación, el trabajo infantil y el trabajo forzoso.
- Condiciones de trabajo seguras y saludables.
- Acceso a mecanismos de protección social, incluyendo cobertura de salud y protección frente a accidentes laborales.
- Remuneración adecuada o pago justo para los trabajadores de plataformas.
- Protección frente a la violencia y el acoso en el trabajo.
- Garantías de protección de datos personales y privacidad.
Transparencia algorítmica y rendición de cuentas
Uno de los aspectos más novedosos del convenio es la incorporación de obligaciones específicas vinculadas a la gestión algorítmica. La OIT reconoce que los algoritmos no son herramientas neutrales, sino sistemas que organizan, supervisan y evalúan el trabajo. En consecuencia, establece obligaciones de transparencia para las plataformas respecto de los mecanismos utilizados para asignar tareas, determinar tarifas, evaluar desempeños o adoptar decisiones disciplinarias.
La norma también incorpora salvaguardas frente a la toma automatizada de decisiones. Entre otras cuestiones, prevé:
- Acceso de los trabajadores a información sobre los criterios utilizados por los sistemas algorítmicos.
- Derecho a solicitar explicaciones sobre decisiones automatizadas.
- Mecanismos para revisar decisiones que afecten derechos o condiciones laborales.
- Protección específica frente al uso indebido de datos personales.
- Salvaguardas para el uso responsable de sistemas automatizados e inteligencia artificial.
Estas disposiciones responden a una preocupación creciente sobre el papel que desempeñan los algoritmos en la organización del trabajo digital. En numerosas plataformas, sistemas automatizados intervienen en decisiones que determinan los ingresos, la visibilidad, las oportunidades laborales e incluso la suspensión o desactivación de cuentas, muchas veces sin mecanismos claros de supervisión o apelación.
Durante los debates previos a la adopción del convenio, organizaciones sindicales y especialistas en derecho laboral impulsaron propuestas para fortalecer la gobernanza de estos sistemas, incluyendo mecanismos de supervisión humana, evaluaciones de impacto y mayores obligaciones de transparencia.
La discusión también puso de relieve la dimensión transnacional del trabajo en plataformas. Dado que muchas de estas empresas operan simultáneamente en múltiples jurisdicciones, el convenio busca fortalecer la capacidad de los Estados para supervisar actividades que suelen desarrollarse a través de estructuras empresariales globales y modelos de negocio que dificultan la aplicación de las normas laborales tradicionales.
Ratificación e implementación
La adopción del Convenio C193 no implica una aplicación automática en los países miembros de la OIT. Como ocurre con otros convenios internacionales, cada Estado deberá iniciar sus procedimientos de ratificación y, una vez aprobado, adecuar su legislación nacional para incorporar los estándares establecidos en la norma. La negociación de una recomendación complementaria que detalle criterios técnicos para su implementación continuará en futuras reuniones del organismo.
Más allá de las garantías laborales que incorpora, el convenio marca un precedente internacional en materia de gobernanza algorítmica. Por primera vez, una norma internacional del trabajo establece obligaciones de transparencia y rendición de cuentas para los sistemas automatizados utilizados por las plataformas digitales, reconociendo el impacto que estos mecanismos tienen sobre las condiciones laborales y los derechos de millones de trabajadores en todo el mundo.
