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Monopolio de los motores de búsqueda en Internet: la demanda antitrust contra Google en Estados Unidos

El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) demandó a Google por posición dominante en el negocio de las búsquedas de Internet, en una acusación que era esperada desde hacía semanas y que llegó este martes 20 de octubre a los Tribunales del Distrito de Columbia.

Según el informe del DOJ, “un número significativo de entidades, entre las que se encuentran las principales instituciones públicas, pequeñas empresas y empresarios, dependen de Google para el tráfico y ningún motor de búsqueda alternativo sirve como sustituto”.

De hecho, en América del Sur el 98% de las búsquedas de información en Internet se realizan a través de esta única empresa, lo cual supone un poder que coloca riesgo enorme para el derecho a la información en línea.

El Departamento de Justicia detalló que los acuerdos de Google con Apple, operadores de telefonía móvil y otros fabricantes de teléfonos móviles permiten que su motor de búsqueda sea la opción predeterminada para los usuarios, situación que decanta en que alrededor del 80 por ciento de las búsquedas on-line se efectúen a través del mayor motor de búsqueda del planeta. En tal sentido, la Justicia acusó a Google de cerrar acuerdos con socios gigantes y, a través de ellos, limitar la competencia a través de contratos y acuerdos comerciales de exclusividad.

Gene Kimmelman, un ex alto funcionario antimonopolio del Departamento de Justicia, dijo que el caso se centró en cómo el bloqueo que efectuó Google en las búsquedas le permitió “controlar un tesoro de datos de los usuarios y denegar el acceso a los competidores”, según cita un artículo del New York Times.

Kimmelman afirmó que los acuerdos realizados con Apple fueron significativos, porque algunos se hicieron cuando Bing y Yahoo, de Microsoft, representaban una amenaza competitiva para la búsqueda de Google.

En su texto, el Departamento de Justicia afirmó que las acciones de Google perjudicaron a los consumidores al sofocar la innovación, reducir las opciones y disminuir la calidad de los servicios de búsqueda, incluida la privacidad de los datos del consumidor.

Si bien el proceso podría llevar años, una condena obligaría al gigante tecnológico a reestructurarse en varios frentes, lo que implicaría una modificación sustancial en el modo en que los consumidores acceden a la información en un ecosistema que el propio Google contribuyó a moldear.

“Es la acción antitrust de mayor interés periodístico presentada por el gobierno norteamericano desde el caso de Microsoft a fines de los años 90”, dijo Bill Baer, exjefe de la división antimonopolio del Departamento de Justicia.

Por su parte, Google calificó la demanda como “profundamente defectuosa”. Kent Walker, Vicepresidente Senior de Asuntos Globales y Director Jurídico de la compañía, aseguró que los usuarios utilizan dicho buscador porque así lo desean y no porque se vean obligados a hacerlo o porque no tengan alternativas.

“Solo competimos con otros motores de búsqueda generales. Las personas encuentran información de muchas maneras: buscan noticias en Twitter, vuelos en Kayak y Expedia, restaurantes en OpenTable, recomendaciones en Instagram y Pinterest. Y cuando buscan comprar algo, alrededor del 60 por ciento de los estadounidenses comienzan en Amazon”, se defendió Google.

... (en este espacio hay varias líneas de código de programación personalizado)