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Parlamentarios y académicos de Brasil coinciden en avanzar en la de “co-regulación” de plataformas de Internet para la moderación de discursos

Parlamentarios, académicos y organizaciones de derechos digitales coincidieron sobre la importancia de adoptar mecanismos de co-regulación para la moderación de discursos por parte de las plataformas de Internet. Esto sucedió durante el Seminario ¿Por qué y cómo regular las plataformas de Internet?, organizado por Intervozes, el Instituto Brasileiro de Defesa do Consumidor (IDEC) y OBSERVACOM, que tuvo lugar el 6 de agosto.

Este abordaje es una de las propuestas centrales del documento “Padrões para uma regulação democrática das grandes plataformas que garanta a liberdade de expressão online e uma Internet livre e aberta”, elaborado por los organizadores y otras organizaciones de la sociedad civil de América Latina, enriquecido con diversos aportes en un proceso de consulta pública.

El seminario fue un espacio que permitió establecer puntos de contacto entre los debates que se producen en Brasil en torno al proyecto de Ley sobre “Fake News” y los principios de regulación democrática que plantea el documento de las organizaciones de la sociedad civil.

El Director Ejecutivo de OBSERVACOM, Gustavo Gómez, planteó que el documento centra su propuesta “en la co-regulación para enfrentar desafíos (que generan las plataformas de Internet en la moderación de discursos) de una manera democrática, compatible con estándares de derechos humanos, para mantener una Internet libre y abierta, que garantice más libertad de expresión y no menos”.

“El documento busca determinar la responsabilidad de los intermediarios cuando toman decisiones propias, así como incluye garantías al ejercicio de moderación de contenidos frente a presiones indebidas de los gobiernos”, aseguró. En este sentido, destacó las exigencias de transparencia, debido proceso, la elaboración de términos de uso que no sean abusivos y mejores mecanismos de apelación.

Desde el ámbito académico y de organizaciones de derechos digitales destacaron el valor de la propuesta al proponer mecanismos de co-regulación, regulación estatal y autorregulación para las plataformas para adoptar el mejor enfoque para la protección de derechos en función del tema que se trate.

La investigadora de la Universidad de Ceará e integrante de Intervozes, Helena Martins, señaló que «el documento presenta de modo sólido la perspectiva de co-regulación y regulación pública… Esto es central porque las plataformas son agentes privados con papel público”.

“El Consejo de Transparencia Multisectorial (del proyecto de Fake News) materializa esa dinámica de co-regulación y regulación pública. Genera espacios para que la sociedad pueda acompañar de cerca el proceso de plataformas”, explicó. “El documento de las organizaciones sociales prepara el escenario para enfrentar problemas como fake news y crímenes en red”, señaló. Además destacó que el documento trae temas importantes al debate como las obligaciones de transparencia, el debido proceso y la posibilidad de debatir públicamente los términos de uso con códigos de ética.

Jonas Valente, investigador del Laboratorio de Políticas de Comunicación de la Universidad de Brasilia, destacó que el documento “no es Facebook-céntrico”: “ilumina sobre cómo abordar la cuestión de los términos de uso de las plataformas, el debido proceso y la transparencia”.

Coincidió con Martins en que el Consejo de Transparencia del proyecto brasileño materializa la idea de co-regulación del documento de las organizaciones y señaló que “si no se establece un mínimo de obligaciones, la transparencia puede tornarse retórica”.

Por su parte, la presidenta de la Federação Brasileira das Associações Científicas e Acadêmicas de Comunicação (SOCICOM), Ana Regina, planteó que “hay que trabajar por la conciencia colectiva. El proyecto de ley tiene diversas lagunas… El mecanismos de co-regulación (que promueve el documento de las organizaciones) puede empujar el debate para exigir un proceso transparente y consciente”.

“El funcionamiento de co-regulación es central para exigir transparencia a las plataformas.  Muchas de las reflexiones (que aporta el documento de las organizaciones) se pueden pensar en articulación con documentos históricos como el informe McBride, Un solo mundo, voces múltiples… Muchas de esas reflexiones se pueden aplicar a Internet”, agregó Fernando Oliveira Paulino, miembro de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC).

Por su parte, Isabella Henriques del Instituto ALANA, organización dedicada a los derechos de niños, niñas y adolescentes, indicó que el documento de las organizaciones sociales acierta al traer una discusión con perspectiva latinoamericana sobre las plataformas de Internet y que las ideas de co-regulación, regulación pública y autorregulación servirán para mejorar un ambiente inclusivo para niños y niñas.

Además expresó la importancia de profundizar el debate sobre los términos de uso de las plataformas con especial énfasis en este grupo etario. Henriques dijo que ALANA defiende la existencia de una clasificación indicativa en medios digitales, así como demanda que haya más fiscalización sobre el trabajo artístico (influencers) de niños. “En los canales en Internet (de influencers) hay mucha publicidad sin fiscalización”, concluyó.

La diputada federal por Río Grande del Norte del Partido de los Trabajadores (PT), Natalia Bonavides destacó que sería bueno “usar ese documento para analizar en qué medida el proyecto (de Fake News) se alinea con los principios democráticos de derechos humanos”.

Señaló que en la propuesta regulatoria de las organizaciones sociales también “aparecen otros temas que no están en debate actual de Brasil y sobre los que se debería avanzar: el tema de oligopolios”, por ejemplo. Bonavides se preguntó “¿cuáles son las medidas antimonopolio que se aplicarían… este es un tema sobre el que no se consiguió avanzar en la radiodifusión y había que ver cómo hacerlo en el entorno de Internet”.

Por su parte, la diputada federal por Piauí del Partido Progresista, Margarete Coelho, indicó que la transparencia es central en la discusión sobre regulación de plataformas. “La transparencia es fundamental. Todo proyecto tiene que ser claro en cuál es su finalidad. Nuestra Ley se acuñó como de Fake News pero es, en realidad, una ley que apunta a brindar transparencia. Debe ser más claro que trata de la transparencia de las plataformas de Internet”, dijo.

En relación al proyecto que tramita en el Congreso de Brasil, Coelho manifestó preocupación por los riesgos a la democracia que genera la desinformación. “Me preocupa la manipulación de datos, la utilización de robots, el financiamiento oculto de desinformación y resultados nefastos que eso tiene para la democracia.

La diputada federal del Partido Socialista Brasileño, Lidice Mata e Souza, concordó con Coelho sobre la importancia de exigir transparencia, principalmente sobre el proceso de monetización de las redes. “Es importante avanzar sobre la transparencia, sobre el proceso de monetización, quién financia red… Cabe penalización cuando se financia algo que es ilícito”, dijo. “Hay crímenes de fake news que están actuando de modo de interferir geopolíticamente en tumbar gobiernos, amenazando la democracia. Todos, no solo la Cámara, tenemos la responsabilidad de proteger la democracia”, concluyó.

Fabro Steibel, Director Ejecutivo de ITS de Río de Janeiro, planteó una distinción entre desinformación profesional y amateur y consideró que el proyecto de Ley brasileño debería enfocarse en aquella porque, en la actualidad establece penalizaciones al individuo (por ejemplo, si se considera que un meme es una violación a derechos de autor). “Hay que proteger a la gente del comportamiento automatizado”, dijo.

Por su parte, Magalí Cunha, del Grupo de Comunicación y Religión de Intercom e integrante del colectivo de chequeo de datos Bereia, explicó que uno de los problemas del proyecto de Fake News en Brasil “es que responsabiliza a los intermediarios pero no prevé acciones para los productores de contenidos, que son políticos, que muchas veces se benefician de la desinformación profesional… Todos los eslabones deben estar contemplados, la producción y tráfico de contenido desinformativo”.

En un sentido similar, Marina Pita de Intervozes señaló que en el tema de la monetización de páginas en redes sociales y hacia dónde se dirige de la publicidad -que no están en el proyecto de Ley de Brasil- son temas sobre los cuáles habrá que dar debate. A su vez subrayó que los lineamientos del documento de regulación de plataformas para la moderación de contenidos puede ser una herramienta útil para profundizar el debate sobre la transparencia y debido proceso en el contexto brasileño.

 

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