En el marco de las recientes sesiones de la CIDH, durante una audiencia sobre “Rendición de cuentas de las plataformas digitales” el relator Pedro Vaca habló sobre las grandes plataformas digitales, sus políticas de moderación y su impacto en derechos humanos

En una audiencia sobre “Rendición de cuentas de las plataformas digitales” realizada el 4 de agosto en el marco del 196 Período de Sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington D. C., organizaciones sociales de la región alertaron sobre un modelo de negocio basado en la recopilación masiva de datos personales y exposición a publicidad, con diseños adictivos que dañan la salud mental infantil y la democracia.
La CIDH mostró preocupación por el impacto de la obtención de datos masivos y la falta de transparencia algorítmica e “instó a los Estados a garantizar que la innovación tecnológica respete la privacidad, la libertad de expresión y los derechos humanos, convocando a una reflexión regional sobre la gobernanza democrática de las plataformas”, según da cuenta el propio organismo en su cuenta en X.
Luego de las presentaciones de organizaciones como Artículo 19 Brasil y América del Sur, el Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad – DEJUSTICIA, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Conectas Direitos Humanos, Instituto Alana, Red Papaz y Tech Justice Law, el Relator Especial para la Libertad de Expresión, el colombiano Pedro Vaca, dejó importantes reflexiones sobre la situación actual, las políticas de las empresas tecnológicas y el impacto que tienen sobre derechos humanos.
“Los intermediarios ejercen importantes funciones de organización de la red y, sin ellos, internet no podría existir como una herramienta útil. Pero en esta audiencia se ha evidenciado que las capacidades de moderar y priorizar contenidos que tienen algunas plataformas están siendo desvirtuadas en nombre del puro lucro y de la pura rentabilidad”, afirmó Vaca y agregó que “equipos de gobernanza en derechos humanos de las empresas fueron desacreditados o eliminados. Iniciativas de chequeo de contenidos fueron disminuidas”.
En otro tramo de su intervención, recordó que hace cinco años la RELE lanzó una iniciativa de diálogo en las Américas sobre libertad de expresión en entornos digitales. Señaló que entonces tuvo la oportunidad de dialogar con varias empresas de tecnología que “hablaban incluso con orgullo de sus políticas en derechos humanos”. “En menos de 5 años soy testigo de cómo este discurso cambió”, sostuvo.
A su vez, el relator señaló que el discurso de derechos humanos pasó a ser reemplazado “por un enfoque de competencia, eficiencia, utilidad y una concepción autoenunciada de libertad de expresión que es difícil de incorporar en todos los Estados donde opera esta tecnología y en todos los territorios de donde estas empresas sacan rentabilidad a partir de la parametrización del comportamiento social de los usuarios, incluida la niñez y la adolescencia”.
“Este cambio de postura es trascendente, porque hemos visto el poder que estas plataformas tienen para controlar discursos e intentar influir en comportamientos, muchas veces por intereses directos de sus dueños o para atender algún gobierno de turno”, agregó.
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Regional: Rendición de cuentas de las plataformas digitales y su impacto en los derechos humanos
