Seguir aplazando la discusión no es la solución, afirma una carta pública de la Coalición Derechos en la Red que aboga en este sentido. OBSERVACOM adhirió con su firma, aunque considera que hay artículos que pueden y deben mejorarse, y se precisa que el Congreso destine un tiempo razonable para lograrlo
La Coalizão Direitos na Rede (CdR), una red de más de 50 organizaciones y académicas y de la sociedad civil que trabajan en defensa de los derechos digitales publicó una carta -apoyada por otras organizaciones sociales y firmas en forma individual– en la que exhortan de forma impostergable la aprobación de una regulación democrática de las plataformas digitales que proteja los derechos humanos de los usuarios y evite la degradación de la esfera pública en línea.
En el reclamo plasmado en la carta a la que OBSERVACOM adhirió, se manifiesta que el proyecto para regular las plataformas digitales PL2630 -conocido como Ley de Fake News- en Brasil, debe tratarse y aprobarse en la Cámara de Diputados. Si bien se reconoce que hay aspectos del proyecto que se pueden y deben mejorar, las intenciones de aplazar el tratamiento del proyecto “no pretenden profundizar, sino enterrar el debate”.
Se sostiene que el proyecto es el resultado de un amplio diálogo abierto que se desarrolló durante más tres años, en el que participaron diversos especialistas y el que a su vez, puede ser un ejemplo de relevancia para la región en término de “propuestas democráticas sobre la gobernanza de Internet”, como lo fue el Marco de Derechos Civiles para Internet.
Según el documento, es fundamental garantizar un modelo de regulación pública que tenga participación multisectorial y evite configurar acciones de moderación de contenidos solamente para las plataformas digitales, ya que se generaría un riesgo de “intervenciones desproporcionadas e incorrectas, con riesgos de restricción indebida de la libertad de expresión y ampliación del poder de los agentes privados sobre lo que circula”.
Esta propuesta adquirió más relevancia tras los episodios ocurridos en las últimas elecciones presidenciales de Brasil, “cuando quedó patente la insuficiencia del accionar de las plataformas digitales para contener la desinformación y los ataques a la democracia”, destacan. El nuevo gobierno brasileño fue enfático con la necesidad de regular las plataformas digitales e incluso presentó sugerencias para modificar el PL 2630.
Una respuesta adecuada debe partir de la necesidad de equilibrar la imposición de nuevas responsabilidades a las plataformas digitales con la garantía de la protección de los derechos humanos, en particular la libertad de expresión, incluyendo en su dimensión colectiva, el acceso a la información, la protección de datos y la defensa del Estado democrático de derecho”, aseguran.
Accedé acá a la Carta Abierta: ¡Reglamentación democrática de plataformas urgente!