A fines de enero Twitter presentó en Estados Unidos la prueba piloto de “Birdwatch”, una herramienta que permitirá a los usuarios alertar sobre contenido publicado en la red social que crean que puede ser falso o engañoso.
Representantes de organizaciones de fact-checkers (agencias de verificación de información) a nivel global manifestaron su desconfianza sobre la iniciativa. Algunos de los cuestionamientos apuntan a que se podría poner en cuestión su tarea, así como también expresaron temores sobre la potencial cooptación de Birdwatch para campañas de desinformación, según publicó Poynter.
Por ejemplo, Natalia Leal, Jefa de la agencia brasileña Lupa, aseguró a Poynter que “existe una diferencia entre señalar la verdad, que es un concepto filosófico y dar cuenta de información verdadera, que se puede hacer en base a hechos y datos objetivos… En este último caso, me parece que los verificadores de información tenemos más conocimiento técnico para hacerlo que los usuarios ordinarios”.
En un sentido similar, Peter Cunliffe-Jones de la International Fact-Checking Network aseguró que “decir que entregas las decisiones a la comunidad suena bien, pero llegar a acuerdos sobre qué es y qué no es desinformación no es fácil”.
Por otra parte, Leal, al igual que Pawel Terpiłowski, de la agencia polaca Demagog, manifestaron preocupación por la eventual utilización de Birdwatch por grupos organizados para difundir desinformación, por ejemplo, en temas de salud.
La idea de Twitter es involucrar a los usuarios en la decisión sobre cuáles son contenidos falsos o engañosos y ofrecer contexto que permita explicar por qué, de acuerdo con el portal Xataka. Para que los tweets sean “marcados” como falsos o engañosos debe haber consenso de la comunidad.
Además Twitter prometió que podrá a disposición los códigos usados y será posible descargar los datos generados por Birdwatch. Por el momento esta herramienta solo está disponible para usuarios de Estados Unidos que participan de un programa piloto.
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