El regulador colombiano CRC considera que es relevante transparentar las actividades económicas de cada grupo mediático para que la sociedad tenga más elementos a la hora de informarse. Los tres grupos acumulan dos canales a nivel nacional y uno en Bogotá, así como prensa escrita y radios, pero extienden sus negocios en mercados financieros, inmobiliarios, alimentación y otros
Para la Comisión de Regulación de Comunicaciones de Colombia (CRC) el pluralismo informativo es el derecho que tiene la ciudadanía a “verse reflejada en las pantallas”, mediante la diversidad de voces, formatos y contenidos, y una democracia debe tener “una amplia y diversa cantidad de medios, con una estructura de propiedad plural y transparente”. Estas afirmaciones, consistentes con estándares internacionales de libertad de expresión, fueron expresadas por Ricardo Ramírez Hernández, coordinador de contenidos de la CRC durante el Seminario Internacional Mercado y Regulación Audiovisual SIMRA realizado el mes pasado en Bucaramanga.
Al respecto, Ramírez mencionó el estudio “Barómetro de pluralismo” realizado por la CRC, donde se vislumbra como existen solamente dos canales de TV comerciales que operan a nivel nacional (Canal RCN y Canal Caracol), y uno solo en Bogotá (Canal City TV). Cada uno de estos canales pertenece a un importante grupo económico nacional, que incluyen el control de medios escritos -en algunos casos radios y servicio de TV por suscripción- a la vez que empresas con diversas actividades económicas de bienes y servicios.
Dentro del estudio se expone que el Canal RCN pertenece a la Organización Ardila Lulle, dentro de la cual están el Diario La República, la cadena de RCN Radio y el canal Win Sports -dueña de los derechos de transmisión del fútbol profesional colombiano-. Además, la organización es propietaria de la marca Postobón -una de las más grandes empresas de Colombia, dedicada a venta de bebidas azucaradas- y de otras marcas de alimentos, entre otros negocios.
Por otro lado, la Organización Luis Carlos Sarmiento controla la Casa Editorial El Tiempo (el principal periódico del país) y el Canal City TV, a los que se les agregan diversos negocios financieros, de infraestructura, seguros y construcciones.
A su vez, el Grupo Valorem posee el canal Caracol, el diario El Espectador, y las revistas Shock, Vea y Cromos, y controla las frecuencias de radio comercializadas bajo las marcas de La Kalle y Blu Radio. Además, el conglomerado es dueño de la tienda comercial D1, de Cine Colombia y de varios negocios inmobiliarios.
La CRC destaca que “la estructura societaria difícilmente permitía identificar el beneficiario final o el controlante”, una información que sería valiosa compartir con la sociedad para dilucidar si existen “ciertos intereses económicos en otras actividades”.
En el libro de OBSERVACOM “¿Quién es el guardián del perro guardián?” -publicado en 2018-, se detalla cómo RCN -perteneciente al mismo grupo que la marca Postobón- cuestionó sistemáticamente un impuesto a las bebidas azucaradas, por su impacto negativo en la salud.
El documento da cuenta cómo en Colombia la concentración mediática puede afectar el tratamiento de temas informativos, ya que estos pocos grupos económicos -que a su vez concentran medios- pueden privilegiar el negocio “por encima del derecho a la información de la población en un tema de interés público”.
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