En su informe sobre la situación de derechos humanos en Guatemala, la CIDH advierte que el Estado no ha adaptado su legislación para reconocer a las radios comunitarias e indígenas ni ha adoptado medidas para que las comunidades y pueblos indígenas puedan acceder a tener sus propios medios de comunicación
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió que Guatemala sigue sin cumplir la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que ordenó reconocer legalmente a las radios comunitarias e indígenas y adoptar políticas públicas para que las comunidades puedan operar sus propias emisoras sin persecución ni criminalización.
La sentencia de la Corte IDH de fines de 2021 sobre el caso Pueblos Indígenas Maya Kaqchikel de Sumpango y otros vs. Guatemala respondió al reclamo de cuatro pueblos mayas que buscaban acceder a frecuencias radiales para comunicarse en sus propios idiomas y de acuerdo con sus formas de organización.
En su informe más reciente sobre Guatemala, la CIDH recoge información aportada por radios indígenas y organizaciones de la sociedad civil durante su visita in loco de julio de 2024. Entre otros puntos, señala que el sistema de concesión de frecuencias, basado en subastas públicas de alto costo, deja fuera a las comunidades indígenas por sus limitaciones económicas.
El documento también incorpora datos de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT), según los cuales, de más de 1.100 frecuencias posibles, apenas unas 300 están efectivamente en uso. De acuerdo con organizaciones indígenas, ya se había propuesto al gobierno anterior realizar una auditoría de campo, con acompañamiento internacional, para documentar el acaparamiento de frecuencias por grandes corporaciones y mostrar que existe espacio disponible en el espectro.
A este cuadro se suma la preocupación por la sostenibilidad de los medios comunitarios. En este sentido, se reportó a la CIDH el cierre de Canal 5, un medio público que emitía en lengua maya, por falta de financiamiento y por la imposibilidad de generar ingresos publicitarios complementarios.
La Comisión subraya que las radios comunitarias indígenas en Guatemala no solo son la principal fuente de información para muchas comunidades, sino que también cumplen un papel central en la transmisión y protección de las lenguas y culturas propias, así como en la difusión de información relevante para la vida económica y social de esos pueblos.
En este contexto, ante la falta de avances reportada por las comunidades, la CIDH insta al Estado a adoptar medidas concretas para cumplir el fallo y atender sus obligaciones internacionales.
La Comisión recuerda que la Corte IDH ha advertido que el derecho penal es el instrumento más restrictivo y severo para establecer responsabilidades jurídicas, especialmente cuando involucra penas de prisión, y que su uso debe reservarse para circunstancias excepcionales. En ese sentido, alerta sobre el riesgo de utilizar figuras penales para criminalizar la operación de radios comunitarias o las tareas informativas de sus comunicadores.
En la parte final del informe, la CIDH incorpora un apartado específico con recomendaciones al Estado sobre radiodifusión comunitaria indígena y libertad de expresión. Allí señala que Guatemala debe reformar su legislación para reconocer de manera expresa a las radios comunitarias, garantizar que cuenten con una porción del espectro radioeléctrico para operar y simplificar los trámites de licenciamiento.
También plantea la necesidad de introducir salvaguardas contra la discriminación y la concentración en la propiedad de los medios.
ENLACES RELACIONADOS:
Situación de derechos humanos en Guatemala
CIDH: persisten graves obstáculos sobre radios indígenas y comunicadores comunitarios en Guatemala